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Exposición inédita de dibujos a mano de Miguel Delibes en Molledo

22 Mar 2017
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Exposición en el centro cultural de Molledo Exposición en el centro cultural de Molledo

El centro cultural Evaristo Silió de Molledo está exponiendo en estos días dibujos que el escritor Miguel Delibes realizó de su puño y trazo para la edición norteamericana del libro El Camino allá por el año 1960, una década después de haber publicado la novela que selló a golpe de imprenta su devoción por el pequeño pueblo cántabro del que es Hijo Adoptivo. Repartidos por el salón de actos del gran centro social, una veintena de dibujos recrean diferentes momentos de la obra ambientada en Molledo y una de las más significativas del escritor castellano. Una oportunidad única, ya que es la primera vez que se exponen al público gracias a la Fundación Miguel Delibes, propietaria de la colección. También una ocasión inmejorable para reconocer que de la pluma de Delibes no solo salían palabras, como demostró durante mucho tiempo como caricaturista.

Hace apenas dos semanas la presidenta de la Fundación, Elisa Delibes, estuvo en Molledo, agradecida y emocionada, reconocía, por la buena respuesta de los vecinos a las jornadas que había organizado el Ayuntamiento y el Centro de Iniciativas Alto Besaya recordando el aniversario del fallecimiento del premio Cervantes.

La alcaldesa también está feliz. Teresa Montero habla encantada de una "magnífica e inédita exposición" que para Molledo "supone un honor".

La muestra se podrá ver de momento hasta junio, pueden acudir al centro cultural Evaristo Silió a disfrutar de la exposición, de martes a sábados, de 10.30 a 14 horas y de cuatro y media a siete y media de la tarde.

Allí podrán comprobar como además de su conocida faceta como escritor Miguel Delibes aprovechó más que bien sus estudios de modelado y dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid. Allí adquirió los conocimientos necesarios para dar salida a una de sus grandes aficiones, el dibujo. Una faceta, la de caricaturista, ampliamente desarrollada en El Norte de Castilla. De hecho fue lo que le sirvió para ser contratado en 1941 en un diario en el que inició sus pasos bajo seudónimo, con críticas cinematográficas compartidas con sus caricaturas, para terminar dirigiéndolo.