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La Vijanera más espectacular de los últimos años

08 Ene 2012
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La Vijanera vistió su mejor máscara para encandilar a los miles de personas que se acercaron a Silió para celebrar una Fiesta de Interés Turístico Nacional enraizada en los ritos ancestrales de Cantabria. La Asociación Cultural de Amigos de La Vijanera quería ofrecer en esta edición una nueva imagen y el resultado fue espectacular, como ratificaron tanto quienes ayer se estrenaron en la mascarada de Silió como los más habituales, que se dejaron sorprender por más personajes, nuevos escenarios y una apuesta decidida por acercarse cada vez más y mejor al origen de la fiesta. Por todo ello quizás fue ayer una de las más nutridas vijaneras que se recuerdan, miles de personas desde primera hora recorriendo Silió, siguiendo de cerca a la comitiva, aplaudiendo cada parada, riendo con las coplas satíricas, rendidos a una representación única. Entre ellos, el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Eduardo Arasti y el director general de Turismo, Francisco Agudo Martín, además de diputados, como el anterior responsable del área, Francisco Javier López Marcano, o Francisco Mañanes, y concejales de corporaciones de todo el entorno. Pasadas las 11,30 comenzó el gran espectáculo en dos lugares distintos. Una pequeña comitiva se dejaba ven en las laderas que bajan de Santa Marina a Silió, y el gran grupo salía de las antiguas escuelas, sede de la asociación organizadora. Este último trasladó en una jaula al Oso hasta el cruce con la carretera a Santa Marina. Ahí se escapó y se fue al monte, donde, para el asombro de todos, los zarramacos subieron a darle caza. Los guerreros del Bien hicieron su trabajo y pusieron en manos del Húngaro al animal que representa todos los males de la tierra. Las dos comitivas unidas callejearon hacia la plaza principal, haciendo honores a la ermita que acoge el centro de interpretación de La Vijanera, donde ayer había que hacer cola para entrar. Y de ahí a la Raya, la frontera entre Silió y Santián, lugar elegido, como es tradición, para pedir Guerra o Paz. En ningún momento cesó la danza y, con ella, el sonido de los campanos que portan los zarramacos. El largo recorrido hasta esa raya permitió disfrutar del centenar de integrantes de la comitiva, especialmente de los renovados trajes que recrean la Naturaleza, otra de las apuestas de este año, con mención especial al regreso del Árbol. Con ellos, el amo, los traperos, la pepona, la madama o el mancebo, la gigante giralda o las gilonas, también recuperadas este año, todos envueltos en trajes de marcado corte rural, hechos con elementos propios de las labores cotidianas y la naturaleza de la zona o de restos de telas y sacos. En su tercer año como Fiesta de Interés Turístico Nacional, el primer carnaval de todo el viejo continente regresó sobre sus pasos hacia la plaza de Santiago y de ahí a la campa donde se había instalado el escenario que acogió el canto de las secretas coplas. En el mismo escenario tuvo lugar el Parto de la Preñá, premonitorio de un año de bienes. Y para finalizar, sorteando a los miles de espectadores agolpados en la campa, la victoria del Bien sobre el Mal, la culminación de la fiesta con los zarramacos abatiendo al oso al pie de la iglesia parroquial, recibiendo su bendición. Ahí acababa en otras ediciones, pero en esta, especial por muchos motivos, la fiesta continuó por la tarde, hasta la puesta del sol. Se recordaron coplas antiguas, se escenificaron sainetes propios de las fiestas populares y poco a poco llegó el cansancio, con la noche, dejando danzas y chanzas para otro año, volviendo a la cruda realidad tras el más bello y multitudinario sueño de los 31 años de vida de La Vijanera.

Adjuntamos las coplas de esta edición.

Algunas fotos de este día, disponibles en este enlace.